Al salir de la Sala de las Dos Hermanas, entramos en una serie de habitaciones que el emperador Carlos V mandó construir como aposentos reales.

Este emperador, tras ordenar la construcción del palacio que lleva su nombre, adecuó esta zona como residencia, mientras se finalizaban las obras de la nueva casa real.

Antes de acceder a las habitaciones de este ala, caminaremos por un pasillo desde el que se ve parte de los baños reales, los cuales, no son visitables en este momento.


Continuaremos nuestro camino, contemplando las siguientes salas.


Las habitaciones que conforman esta nueva construcción fueron construidas bajo conceptos totalmente occidentales.

En comparación a lo que hasta el momento hemos visto, su sencillez es absoluta.

Actualmente, podemos ver dos habitaciones, en cuyo techo, se puede leer, Plus Ultra.

Además, está decorado con las letras "K" y con la "Y".

La "k" de Carlos y la "Y" de su esposa Isabel.

Ya en el siglo XIX, el escritor estadounidense Washington Irving, estableció su residencia en tres de estas salas.

Fue aquí, donde escribió su conocidísima obra Cuentos de la Alhambra, dando a conocer este gran monumento al mundo entero.

Desde una de estas salas, que no siempre está abierta al público, se accede al Peinador de la Reina; mirador utilizado por la emperatriz Isabel como tocador.


Saldremos ahora, por la puerta que se abre a la izquierda de la última habitación.