El nombre del mirador en el que nos encontramos nos habla de quien lo utilizaba.

En árabe Lin dar aixa, significa Casa de la Sultana.

Por tanto, esta era la estancia de recreo para la favorita del sultán.

Es una de las estancias más maravillosas de toda la Alhambra, gracias a lo profuso de su decoración.

En su techo de madera, pequeños cristales de todos los colores, debían proyectar un arco iris de luz sobre las paredes, multiplicando la belleza de la sala.

Desde su ventana se contemplaría la ciudad de Granada, con su vega a la izquierda y el río Darro a sus pies.

Permitiendo de este modo, una panorámica de ensueño a la favorita del monarca.

Desgraciadamente, esta vista se perdió cuando el emperador Carlos V construyó el ala que hoy vemos.

Cuando decidamos continuar el camino, volveremos sobre nuestros guiaalhambra y seguiremos por la puerta que hay a la derecha de la Sala de las Dos Hermanas.