Tras salir del Patio de los Arrayanes, hemos entrado en el último de los palacios nazaríes; el Palacio de los Leones.

Aquí, encontraremos la imagen más famosa de la Alambra; el Patio de los Leones.

El Patio de los Leones está rodeado por 124 columnas que fueron traídas desde canteras de mármol de Macael.

Como curiosidad, la unión del tronco de cada columna, con la pieza del suelo y con la del techo, está hecha con una plancha de plomo que hace las veces de junta de dilatación, además de ser un estupendo sistema antisísmico.


Entorno al patio, encontramos cuatro salas que iremos visitando.

Como podemos ver, de cada una de ellas, mana un pequeño caudal canalizado.

Éstos representan los cuatro ríos del paraíso.

Debemos tener en cuenta, que el patio es en si, una representación del paraíso.

De hecho, las 124 columnas son interpretadas como un bosque de palmeras.

Sin duda alguna, lo más conocido de este palacio es la Fuente de los Leones.

Existen muchas teorías y leyendas sobre el significado de los doce leones.

Los doce signos del zodiaco, los doce meses del año o doce lágrimas de una princesa.

No obstante, la teoría que tiene mas consistencia es la que busca su origen en el arte ebreo.

De este modo, los doce leones, representarían a las doce tribus de Israel.

De hecho, cada león tiene en su frente un triángulo, símbolo de cada una de estas tribus.


Paseemos ahora, hasta la sala de la derecha del patio.