Aunque parezca extraño, la estructura de este recibidor estaba pensada para despistar al visitante.

Como vemos, hemos accedido a una primera sala pero se continua girando a la izquierda y subiendo una pequeña escalera.

Este cambio de altura y de dirección, provoca que quien no conozca el palacio, pierda el norte.

De este modo, el visitante queda desconcertado y a merced del anfitrión.

Sin saber ciertamente donde queda la salida o la entrada.

Esta era una estructura muy habitual en los hogares musulmanes.


Continuemos nuestro camino, subiendo la escalera, al final de ella llegaremos a un patio.

A la izquierda de este patio, veremos una sala.

Accederemos a ella.