El patio que se abre ante nosotros y que nos sorprende por su estructura circular está inspirado en el antiguo mundo romano.

Concretamente, esta distribución circular, toma como referencia una villa que el emperador Adriano mandó construir, allá por el siglo II, en la capital de su imperio.

De hecho, el arquitecto Pedro Machuca expresó aquí los conocimientos adquiridos en Italia.

No en vano, en esta época son muchos los palacios de patio redondo que se construyen en Italia.

El propio Papa León X, mandó construir uno como su residencia en las afueras de Roma.

Es muy probable que en el centro de este patio existiera un pozo que se nutriera de las aguas del aljibe, que se encuentra bajo el suelo de adoquines que hoy vemos.


A la derecha de la entrada, vemos una escalera que nos lleva a la planta superior.

Accedamos por ella.