Esta zona no siempre permanece abierta.

Si tenemos la suerte de visitarla, tendremos una espectacular vista del Patio de la Acequia con el Pabellón Norte al fondo.

Posiblemente este edificio fuese el harén.

Lejos de los mitos conocidos, el harén era sencillamente la zona privada del rey y por tanto, aquí permanecía su familia, incluidas todas sus concubinas.

De este hecho, emerge toda la leyenda que existe entorno del harén musulmán.

Cuando finalicemos, continuaremos nuestro camino por los jardines.

En el paseo, podremos oír una breve descripción de los mismos.